“Pelea con la realidad y el 100% de las veces, perderás”
 – Byron Katie.

“Yo, tú, él, ella, nosotros, ustedes, debería, no debería, hubiera, no hubiera…si tan solo esto no me estuviera pasando a mí, porqué me pasa a mí esto…”.

El diálogo interno ciertamente nunca para. Todo el día está ahí, activo. Hay veces que lo notamos más y días que simplemente estamos inmersos en el exterior y seguimos con ese diálogo interno, sin embargo.

Cuando nos detenemos y pausamos en un espacio diseñado para reducir nuestros niveles de estrés, cuando colapsamos…es cuando nos damos cuenta de aquello que no nos damos cuenta y que está ahí.

El espacio de la pausa es justamente el espacio para escucharte en apertura radical y reconocer tu diálogo interno y el mundo interno que habitas y llevas contigo cada segundo de tu bendecida vida.

Wow!

El espacio de la pausa nos conecta a esos ámbitos que nos enseñarán cómo dialogamos con nosotros mismos mientras la vida nos ocurre.

YO – El propósito de estar en tu ámbito es saber estar en ti, en tu poder de elección, en tomar espacio. Cuando estoy en mi, tengo claridad y tomo espacio para mejorar mis decisiones y entonces tomar acción.

La vida nos trae experiencias para ponernos a prueba y es parte del trabajo en cada uno.

Estas experiencias a veces nos hacen salir de nuestro centro para reaccionar y dejarnos ir a través del drama, berrinche, guerra, falta de aceptación, evasión, lastimando o violentando y más.

¿Cómo saber cuándo he dejado mi centro y he abordado al espacio gravitacional donde pierdo el control?

“Recuerda activar el botón antigravitacional: P A U S A”. 😀

Ejemplos de diálogos:

OTROS – “Ellos no deberían haberlo hecho así, mi forma es la que funciona”, “Ella no hubiera usado esas palabras, se nota que no sabe comportarse”, “La forma en la que él reacciona muestra su falta de empatía y yo lo hubiera dicho mejor”, Cuando va a ser el día en que ustedes hagan lo que se debe de hacer y dejar de inventar cosas que no funcionan”, “Así soy yo y así me voy a morir…”

REALIDAD — ¿Por qué me está pasando esto a mí? Siempre he sido una buena persona”, “Esto no debería estarme sucediendo, la vida, dios, el universo son malos”.

Cualquier diálogo interno que te identifique con la victimización te está dando la señal de que es momento de aceptar, abrazar para sanar. ¿Qué me quiere decir este momento? ¿Cuál es el verdadero propósito y aprendizaje que hay en esta vivencia? Y es que ciertamente el sistema educativo, cultural, religioso nunca nos ha enseñado esto, ni lo hará. También es cierto que no tenemos que adoptar las formas o programaciones familiares, si NO te hace sentido CAMBIA y conecta con una nueva educación, cultura y sistema de creencias, las que van con tu vida y tu desarrollo personal.

Está en cada uno encontrar espacios para forjar una nueva mentalidad y entonces verdaderamente abrir el espacio para sanar y crecer…no sé si evolucionar pero SÍ CRECER y ser mejores personas.

Cuestiona absolutamente todo lo que te haga sentir incómodo y cómodo también. 😉

Tus aliados:

  • Vivir en balance.
  • La claridad.
  • La intención.
  • La acción.
  • La paz.
  • El perdón.
  • La gratitud.
  • La responsabilidad (habilidad de respuesta).

Confío en mis pasos, en claridad, tomo aquellas decisiones desde un lugar de confianza y paz.

Recommended Posts